sábado, 24 de diciembre de 2011
Se ríen de mí por ser diferente, lo que no saben, es que yo me río de ellos por ser todos iguales.
Hoy me he levantado pensando que la sociedad es una verdadera mierda. Así que he decido que la frase del día va a ser ¿a mí qué me importa? Me importa bien poco, que piensen que soy la oveja negra que se ha salido del jodido rebaño. Me importa bien poco, que piensen que no soy aceptada en los cánones de lo que nuestra sociedad llama normalidad. Que me miren por la calle por llevar los cordones de las zapatillas de colores y camisetas de superhéroes, me importa más bien poco. Sé que piensan cosas raras si digo “no, no me gusta salir por las noches”, pero, ¿a mí qué me importa? No llevo ropa de marca y no me gasto el dinero en las últimas cremas, maquillaje y colonias de moda. Y no, no tardo dos horas en arreglarme para ir a trabajar.
Me importa bien poco, tirarme toda una noche de fin de semana, jugando a la consola, porque tengo muy claro que estoy haciendo lo que me gusta. Me importa bien poco, ver todas las películas de StarWars entre otras cosas, para escuchar la famosa frase “Qué la fuerza te acompañe.” Me da igual decir en un foro que Crepúsculo es una mierda, que Edward Cullen es un vampiro gay y que todas las adolescentes del planeta me llamen imbécil. Me da lo mismo no comerme las uvas en Nochevieja y que me digan que voy a tener un año de mala suerte. Me importa bien poco que me señalen por la calle y que cuchicheen cuándo me vean. Me es indiferente que me llamen loca, eso ya lo reconocí hace bastante tiempo. Me importa bien poco los que llevan un coche de color amarillo y con la música a todo volumen (denominados canis, pokeros, y chonis). No me preocupa, estar una tarde comiendo regalices aún sabiendo que se me pueden picar los dientes. No me quita el sueño que puedan llamarme infantil al ver los dibujos los fines de semana desayunando. Me da igual que no entiendan el cabreo y la humillación que siento al perder una partida a la consola. No me importa estudiar los últimos días antes de los exámenes aunque recomiendan estudiar todos los días un poco.
El no ser igual que todos los demás, el no pensar como ellos, el no hacer las mismas cosas, el no tener los mismos gustos (ni por asomo), el no hacer lo que la sociedad crea lo correcto, me importa poco. No me importa nada que me llamen bicho raro, porque prefiero ser eso mil veces a ser una esclava de la sociedad haciendo siempre lo que los demás dicten. Yo he elegido mi vida. ¿Pueden muchos decir lo mismo?
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Ostia! De verdad, tus confesiones son la leche, Mel. El título, no puede ser más acertado y es que si nos comemos la cabeza por todo lo que pueden pensar de nosotros, mal lo llevamos. Hay que ir a nuestra bola y a quién no le guste que le den por culo. Por cierto, la foto de Justin Bieber es genial, lo que me he podido reir. :D
ResponderEliminarMe encanta el título y estoy de acuerdo con Sheldon, si nos tuviéramos que ofender con todo lo que piensa la gente de nosotros, nos hundiríamos en un pozo sin salida. Sabéis que os digo? Qué os den! Já. Escribes muy bien, Daanna, de una forma muy sincera y cercana. Mis felicitaciones.
ResponderEliminarYo les haría un calvo a toda la gente que habla mal de mí y que me mira mal en la calle. :D. Además, parecen todos robots haciendo siempre lo mismo. Por cierto, Mel, felicitaciones por el blog, está muy chulo. Nos veremos en los temidos exámenes, no? Un abrazo enorme, enana!
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